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Síndrome de Down: parto y cómo supimos que nuestro hijo tenía Síndrome de Down

¿Es posible tener un parto normal con un hijo con síndrome de Down?¿Es posible un parto vaginal en ese caso? ¿Es posible disfrutar del momento?

Sí, lo es. Y hoy te cuento mi experiencia. ¿Me acompañas?

Hace dos semanas, te contaba que en la ecografía de la semana 12 de embarazo me dijeron que había riesgo alto de que mi hijo tuviera síndrome de Down. Puedes ver el vídeo aquí.

Como decía entonces, decidí no hacerme ninguna prueba para confirmar si mi hijo lo tenía o no porque estábamos dispuestos a que naciera (viniera como viniera).

En la ecografía de la semana 20, en cambio, todo parecía indicar que el niño no lo tenía. Al menos, eso se deducía de la exploración. Nada parecía indicar que hubiera signos de síndrome de Down. Puedes verlo en el vídeo.

Es por eso que yo viví el embarazo muy tranquila, pensando que mi hijo no tenía Síndrome de Down y convencida de que en el caso de que sí lo tuviera, se haría un milagro como el que vivimos con mi segunda hija que te contaba aquí. Estaba segura de que Dios no iba a permitirlo tampoco esta vez.

Sin embargo, esto no fue así. En esta ocasión, no se hizo el milagro. Bueno, se hizo otro milagro porque la vida de mi hijo lo es.

Síndrome de Down: el momento del parto y de la noticia.

En el vídeo de hoy te cuento cómo fue la llegada al mundo de mi hijo Álvaro.

Te adelanto que fue largo (soy de partos largos, incluso, con el tercero).

La llegada de Álvaro al mundo fue a término, en la semana 38+1, mediante parto vaginal, respetado y hasta disfrutado, podría decir. sí, se puede disfrutar de un parto, aunque haya gente que no lo crea.

Es frecuente que muchos niños con síndrome de down nazcan pre-término. Es decir, antes de la semana 37-38 de gestación. Se desconocen las causas, pero estadísticamente es habitual que suceda.

Una vez más, las estadísticas, son estadísticas, y mi hijo no se ajustó a ellas y nació a término.

No hubo ningún tipo de problema durante el parto y tan sólo nos acompañó una matrona.

No hizo falta la presencia de ginecólogo/a. Algo habitual en la sanidad pública en España si el parto va bien y no hay complicaciones.Y doy gracias por ello porque nos ayudó, a todos (incluso a los sanitarios creo yo), a vivirlo sin miedo, con naturalidad y normalidad.

Nada hacía sospechar que el niño tuviera Síndrome de Down y todos estábamos tranquilos en ese sentido.

Si quieres saber cómo fue, no te pierdas el vídeo donde te hablo de mi experiencia. Pincha aquí.

También, te cuento cómo fue el momento en el que supimos, supe, que nuestro hijo tenía síndrome de Down.

No te lo pierdas y ve al vídeo.

Cómo supimos que nuestro hijo tenía Síndrome de Down

En el vídeo te cuento que fui yo la que me di cuenta de que mi hijo tenía Síndrome de Down. Le pasa a algunas mujeres por lo que he leído. No soy la única a la que le ha pasado.

Había cosas en él que me llamaban la atención desde el principio. Nada más ponérmelo al pecho, en el paritorio, empecé a notar cosas diferentes cuando nacieron mis hijas.

Sentía que algo no iba como en los partos anteriores y me hizo tenerlo más claro aun cuando el niño abrió los ojos.

En ese momento, lo tuve claro. Mi hijo tenía Síndrome de Down y no me equivoqué.

Fue un momento bonito y difícil a la vez. Un momento que estábamos dispuestos a asumir, puesto que no habíamos querido hacernos pruebas que pudieran poner en riesgo la vida de nuestro hijo y mucho menos interrumpir su gestación. Estábamos dispuestos a acoger la vida de nuestro hijo viniera como viniera.

Sin embargo, qué duda cabe que cuando te enfrentas a ello de verdad, es inevitable sentir algo de miedo o incertidumbre por algo que, hasta ese momento, es algo desconocido para tí.

El parto de mi hijo y de manera especial, el momento en que me di cuenta de que tenía Síndrome de Down quedó grabado en mi corazón para el resto de mi vida. Te lo explico mejor en el vídeo.

Y a pesar del miedo del principio y de las múltiples dudas y preguntas que se agolpan en tu cabeza en ese momento, puede decir que la vida de mi hijo es una bendición, un regalo que nos ha cambiado la forma de ver la vida y que hace más plenas nuestras vidas cada día.

Si te ha gustado la información y crees que puede ayudar a alguien, te animo a que lo compartas. Gracias!

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